Calidad de las grabaciones que publicamos en esta página:
El
objetivo de esta nota es hacer comprender al visitante que nivel de calidad
tienen las grabaciones ofrecidas aquí.
Todas
las grabaciones originales del maestro se hicieron en magnetófonos de cinta
corrientes (dynamic cassette: las clásicas cassettes, un sistema de registro de
sonido analógico entre 20Hz y 17000Hz con alto nivel de ruido, que además se
empeora porque los micrófonos usados eran también de baja calidad, esto lo
sabemos porque no ha quedado nada
registrado por encima de los 8000Hz, además las grabaciones contienen abundante
ruido ambiente) por lo que a pesar de que luego muchas de ellas se procesaron
en un estudio de sonido para eliminar el ruido de fondo y se grabaron en CD
Audio, la fuente original no tiene esa calidad.
Cuando
hablamos de calidad de sonido estamos hablando de cómo de bien puede quedar
registrado y posteriormente reproducido ese sonido, el Compact Disc Audio tiene
una calidad de sonido máxima unas 13 veces menor que la del sonido real,
cantidad más que aceptable si tenemos en cuenta que, por ejemplo, el sonido de
una llamada telefónica es 100 veces peor que el sonido original y un sonido que
escuchamos por la radio (FM), es unas 24 veces peor que el original. El sonido
digital CD Audio (16 bits a 44,1kHz, estéreo) es el estándar de la Alta
Fidelidad (Hi-Fi), pero eso no quiere decir que cualquier grabación se escuche
con esa calidad por el hecho de almacenarse en CD Audio: evidentemente pueden
grabarse en CD todo tipo de sonidos siendo la máxima calidad que es posible
registrar en él la calidad Hi-Fi. La calidad de las grabaciones originales del
maestro está entre 50 y 80 veces peor que el sonido real, y eso no tiene
arreglo posible hoy en día, tal vez en el futuro exista forma de reconstruir
una onda a partir de lo que ha quedado de ella, pero hoy no es posible.
Como
conclusión de todo esto tenemos que realmente, aunque se use un soporte CD
Audio para almacenar estas grabaciones, la máxima calidad de sonido que vamos a
conseguir es la de la fuente original, y puesto que esta fuente era un
cassette, los CDLs del maestro se escuchan mejor simplemente porque se ha
eliminado de ellos casi por completo el ruido de fondo y porque al reproducirse
no se añade ruido como en el caso de los cassettes. Además no se desgastan con
el uso.
Lo ideal
entonces, sería tener estos CDLs limpiados en estudio, y no comprimir la señal
digital para no ocasionar pérdida alguna, pero eso no es posible porque la
calidad CD ocupa mucho espacio: El formato de audio usado en los discos
compactos (CD) usa 44.1 Khz y 16 bit, es decir, que graba cada segundo 44.100
muestras de 2 bytes. Si multiplicamos 2 bytes por 44.100 obtenemos que se
necesitan 88.200 bytes por segundo en cada canal, como el sonido estéreo tiene
dos canales, necesitamos 176.400 bytes por segundo en una grabación
estereofónica. Multiplicando por 60, veremos que un solo minuto de grabación en
calidad CD ocupa la friolera de 10.584.000 bytes, es decir: 10.09 Mega Bytes
por minuto. Esa cantidad tan grande de muestras se debe a esa "frecuencia
de muestreo" de 44100 Hz, y esta es imprescindible para permitir al menos
dos muestras de la frecuencia más alta registrada por el oído humano (20000Hz
en teoría, aunque en realidad es raro encontrar a una persona que escuche algo
por encima de los 17000) porque 2 muestras es lo mínimo necesario para que
luego se pueda recuperar esa frecuencia en el sonido reproducido a partir de la
señal digital.
Sin
embargo en las grabaciones del maestro no hay nada por encima de los 8000 Hz.
Por eso es factible conservar toda la calidad (toda la mala calidad en este
caso) de tales grabaciones en un formato comprimido con perdida como el MP3 (la
pérdida siempre es en las altas frecuencias).
El MP3
(archivos con extensión: .mp3) es una forma de compresión de audio digital que
se basa en estudios de cómo escuchamos los sonidos, teniendo esto en cuenta codifica sólo las señales de
frecuencia y volumen que después el oído humano escuchará, desechando casi por
completo las que no se escucharán, su origen se remonta veinte años atrás,
cuando los ingenieros de la Universidad de Erlangen-Nuremberg (Alemania)
trabajaban en un algoritmo capaz de transmitir música a través de la línea
telefónica. Sus estudios fueron retomados en 1987 por el Instituto Fraunhofer
para circuitos integrados (IIS). Los ingenieros de éste comenzaron a trabajar
en la compresión de audio en el marco del proyecto EU 147 de EUREKA junto con
la Universidad Erlangen (Alemania) y el profesor Dieter Seitzer, finalmente
entre todos lograron un algoritmo que fue estandarizado bajo el nombre ISO-MPEG
Audio 1 Layer 3, (MPEG 1 capa 3) nombre definitivo que obtuvo en Mayo de
1988 (las siglas MPEG significan: Motion Picture Expert Group, es español:
Grupo de Expertos en Imagen en Movimiento). En el 2001 el instituto Fraunhofer
conjuntamente con la compañía Thomson Multimedia desarrolló una evolución del
formato MP3 llamada MP3PRO, que mejoraba la compresión máxima mp3 (12 a
1) teóricamente al doble: 24 a 1. Este es el codificador que hemos usado y el
que más se está imponiendo actualmente (existen varias versiones como GOGO y
LAME, pero preferimos la original de Fraunhofer). Existen también compresiones
sin pérdida como el reciente formato APE de Monkey Audio, pero realmente no
ganamos nada con utilizar algo tan rebuscado provocando el consiguiente
esfuerzo de tener que conocer una nueva tecnología informática (nada grato para
quienes apenas se manejan con estás diabólicas máquinas) estando tan
popularizado el uso de los MP3: nos habría salido "más caro el collar que
el perro". MP3PRO nos sirve perfectamente para hacer posible este intento
de poner las conferencias del maestro al alcance de todos y como tratamos de
explicar no vamos a tener pérdidas de calidad por su uso.
A la
hora de comprimir en MP3 nos encontramos con que aunque la pérdida en
frecuencia no nos preocupe para este caso concreto (porque afecta a las
frecuencias altas, y en las grabaciones del maestro no hay señal en esas
frecuencias que pueda resentirse de la compresión) en la práctica nunca es
deseable hacer esta clase de planteamiento porque ¿qué pasa si a pesar de los
pesares alguna de las grabaciones tuviese una fidelidad extraordinaria? Lo
deseable es siempre que podamos almacenar toda esa calidad, además esto de la
compresión es algo complejo y a medida que aplicamos compresión más alta
intervienen nuevos factores que de una manera u otra empeoran la calidad de
sonido final, así que nos hemos "curado en salud" eligiendo la máxima
comprensión MP3 posible sin que notemos merma alguna en una señal Hi-Fi, ese
nivel es 128 Kbits/s, (64 Kbits/s por canal: 128 Kbits/s en estéreo, comprime
11 partes a 1). Esta calidad equivale en teoría a 64 Kbits/s (22,1 partes a 1)
en el formato MP3PRO, que consigue la misma calidad con la mitad de frecuencia
de muestreo. En la práctica hemos podido verificar que la equivalencia real se
consigue con un nivel de compresión menor: 80 Kbits/s (17,6 partes a 1), siendo
imposible entonces distinguir las grabaciones original y comprimida.
Anteriormente
usábamos una compresión fuerte (mp3PRO a 56 Kbits/s: 25,2 partes a 1) que sí
empeoraba la calidad de sonido. Hicimos eso para tener un tamaño lo menor
posible dentro de lo aceptable y poder publicar todas las grabaciones, pero
esto no es satisfactorio: muchas de aquellas grabaciones se escuchaban muy mal,
otras veces teníamos varias versiones de la misma grabación -puesto que
proceden de diversas fuentes- de desigual calidad, con la consiguiente
redundancia de datos, y tampoco teníamos tituladas las grabaciones con los
títulos con que se conocen las trascripciones. Ahora hemos querido darle una
octava superior al esfuerzo de poner gratis al alcance de todos estas
grabaciones adoptando las medidas siguientes:
Hemos conseguido limpiar en buena medida el abundante
ruido de muchas de las grabaciones usando un editor de ondas con capacidades de
restauración de audio y montaje (Cool Edit Pro 2.0) que no es precisamente lo
último en restauración de audio pero es lo mejor que tenemos a mano.
Lamentablemente no somos todo lo expertos que quisiéramos usando ese editor,
pero los resultados son notables.
A medida
que vamos limpiando las grabaciones originales, las estamos comprimiendo a 80
Kbits/s, de manera que ahora no hay pérdida alguna de calidad entre las
grabaciones mejores o peores obtenidas por nosotros y las facilitadas en esta
web. Esto lo hemos comprobado experimentalmente. A pesar del significativo
aumento de tamaño que conlleva este cambio en el archivo final, hemos querido
rectificar en esto para que en el caso de digitalizaciones hechas por nosotros
a partir de los CD Audio, que son las de mejor calidad entre todas las
grabaciones, tengamos un resultado exactamente igual de bueno que la fuente
utilizada, de manera que quienes descarguen el archivo puedan confeccionar sus
propios CD Audio sin echar de menos nada de los originales. Obviamente en los
demás casos con más razón tendremos un resultado similar al original, pues el
caso crítico está en las grabaciones de mayor calidad. Obviamente para poder
notar todo esto necesitamos
un reproductor MP3PRO como el disponible aquí, pero aún disponiendo sólo de
un reproductor MP3 el sonido es más que aceptable.
Aún hay algo más que se puede hacer: lo deseable no
es restaurar, sino sustituir cada grabación deteriorada por una compresión
cuidadosa del CD Audio correspondiente producido en estudio a partir de las
grabaciones originales, esto es difícil por el alto precio de estos y porque no
todas las conferencias del maestro están disponibles en CD. Para poder hacerlo,
lo ideal sería que quien quiera que tenga alguno de estos CDLs nos escribiese,
y de no contar nosotros con ese título, le explicaríamos detalladamente como
puede hacer una buena compresión en su ordenador y cómo hacernos llegar el
resultado para ponerlo aquí disponible para todos.
Para diferenciar claramente las grabaciones se
especifica en la tabla de descarga cuales han sido pasadas a MP3PRO por nosotros
sin pérdida de calidad desde un CD en condiciones ideales con una marca de color verde en la columna C.
Salvo estas son susceptibles de mejora todas las demás. Afortunadamente algunas
restauraciones han quedado muy bien, e igualmente muchas de las nuevas
grabaciones que no teníamos y que vamos consiguiendo son bastante aceptables.
Paulatinamente, a medida que vamos recuperando
aceptablemente una a una estas grabaciones, las estamos poniendo en la página en
las condiciones descritas y ya no pensamos quitarlas. Basta descargar
cualquiera de ellas para comprobar el grado de mejora que ha experimentado la
calidad de sonido. Igualmente pretendemos acompañar a cada una, (por lo menos a
las que nos parecen más interesantes), con trascripciones literales revisadas
por nosotros que permitan seguirlas mejor. El objetivo de todo esto es que este
esfuerzo de difusión de la palabra del maestro al que ahora damos forma
desmerezca lo menos posible. Entendemos que son documentos de incalculable
valor, y que son patrimonio de la humanidad aunque la gran mayoría de la
humanidad no esté en condiciones de entenderlo así.
Fraternalmente: El equipo de gnosis2002.com