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ACTUALIZACIÓN DE ESTA PÁGINA: 15 DE
OCTUBRE DE 2002
PAPUS (Gerard Encausse, 1865-1916)
Gérard Encausse nació el 13
de julio de 1865 en la Coruña (España), hijo de Louis Encausse, químico francés,
y de madre española (Vallisoletana). En 1869 su padre retornó a Francia. Lo que
se dice en todas partes de él, es que fue doctor en medicina y cirujano,
hipnotista y Ocultista de gran renombre (llegó a polarizar en su momento toda
la actividad esotérica de Paris, fundó el Groupe Independentant d’Etudes
Esoteriques, la Faculté de Sciences Hermétiques, reorganizó la Orden Martinista
y dirigió la O.K.R.C. (Orde
Kabalistique de la Roxe Crois), actuando también en la Masonería).
Lo que no se dice en ninguna parte es que fue mago negro.
Personalmente, después de haber estudiado a Samael Aun Weor,
quien se apartó por completo del mundo de las viejas órdenes y sociedades
secretas considerándolas desde meros clubes sociales para intelectuales
teorizantes en torno a los asuntos espirituales, hasta auténticas escuelas de
magia negra, y ya que entiendo que la obra de Samael Aun Weor supera
ampliamente a todos los textos de ocultismo antiguos desde el punto de vista de
su claridad y utilidad práctica, conviene explicar porqué.
Lo que leemos en los libros ocultistas y no hemos comprobado
experimentándolo nosotros mismos es la doctrina del ojo (estudio
intelectual del ocultismo) y a mi me interesa la doctrina del corazón (estudio
intuitivo del ocultismo) cuyo principio, el intimismo o culto al íntimo, sólo
he hallado en la obra de Samael Aun Weor.
La doctrina del ojo es siempre ciega, depende de lo que
leemos, de lo que otros nos cuentan, nos hace presa fácil de cualquier mentira
que se hace pasar por verdad. Lamentablemente se empieza por la doctrina del
ojo, y esta es muy difícil de superar, tanto que es raro aquel que encuentra la
forma de trascenderla y llegar a la doctrina del corazón, sólo personas
totalmente sinceras consigo mismas son capaces de tal hazaña. La doctrina del
corazón es experimentación directa de la verdad, desgraciadamente el común de
la gente prefiere confiar en lo que otros dicen que en su real ser íntimo, y
especialmente el estudiante ocultista, el que busca las claves del ocultismo.
Decía Cristo que nos cuidásemos de la levadura de los
saduceos y de la de los fariseos. Esa levadura de los saduceos es el
materialismo, el cual lleva a los bribones a traficar con las almas humanas y
hacerse mercaderes del templo. Eh ahí las sectas y cultos en manos de
desaprensivos que explotan a la gente por dinero. Un gran peligro sin duda,
pero detectable (al comprobar que se nos va el dinero sin saber ni como al
entrar en relación con ciertos sujetos e instituciones). Muchos se decepcionan
y se llenan de escepticismo ante esta realidad, y sin querer se alían así al
enemigo secreto.
Del fariseo dijo cristo que ni entraba él al reino de los
cielos ni dejaba entrar a los demás. Eh ahí el falso ocultismo, la falsa religión,
el falso yoga, el falso discípulo de los verdaderos maestros, ect. Desgraciadamente
todo estudiante de ocultismo tiene en su interior al YO fariseo, al YO
espiritual, al que se hace pasar por martir y santo, al que sabe toda la
doctrina del ojo, al que codicia ser iniciado, al impostor, al intruso. De este
elemento indeseable se aprovecha la magia negra para desviar a muchos que
buscaron el sendero oculto.
Eh ahí el porqué de que magos blancos y magos negros se
confunden entre sí en la historia del ocultismo y son igualmente famosos.
Aunque uno sea muy cuidadoso y receloso de todo aquello que
lee y oye, aunque estudie toda la literatura ocultista de renombre, no
encontrará claramente la clave única del gran arcano porque este era secreto y
sólo ha sido revelado públicamente por Samael Aun Weor. En esto se prueba que su
obra supera a todas las demás: el que tome el trabajo de estudiar la principal literatura ocultista, llegará
a la inevitable conclusión de que el gran arcano es lo único salvador que tales
obras encierran, pero a ese arcano se le llama "el secreto indecible"
porque nunca se rebela claramente en ningún libro -de ahí el nombre de
ocultismo- sino que sólo en la obra de Samael Aun Weor se enseña claramente por
primera vez (es importante decir "por primera vez" porque a partir de
esa obra muchos lo han adoptado, pero antes no se rebelaba públicamente,
entonces saber la fuente concreta de la develación puede servirles a quienes lo
han conocido ya adulterado). Ahora bien: El fariseo se contenta con el
envoltorio del gran arcano, es feliz con las teorías, los juramentos y
sectarismos, las túnicas y demás parafernalia ritualística. Por eso el viejo
ocultismo sobrevive sirviendo a unos de meta, a otros de vicio, y sin
distinguir claramente entre verdaderos y falsos maestros.
Quienes conocen el arcano y lo saben usar se convierten en
maestros, en teúrgos (magos blancos), quienes no lo llegan a conocer o no lo
saben usar se convierten en nigromantes o magos negros.
La gran mayoría del estudiantado no pasa de volverse loco
entre tanto libro o de aficionados al ocultismo.
Volviendo al "venerable" mago negro PAPUS, en la
actualidad todavía son muchos los entusiastas y estudiosos de su obra, en la
página http://club.telepolis.com/agaigcu/papus.htm puede leerse una biografía
suya tal y como la presentan sus eruditos seguidores. Algunos otros
datos recopilados por su hijo Philippe Encausse los podemos consultar en un artículo del
eminente frater fiducius en http://fratreslucis.netfirms.com/papus.html
de donde hemos tomado la fotografía de esta página. Dado que fiducius es
antiguo ya en el estudio de todas las célebres personalidades ocultistas,
recoge en su página gran cantidad de cosas curiosas. En todo caso intrincadas
también, pues como la doctrina del ojo es para la mente se presenta como gusta
a la mente.
Todos estos datos no vienen mal para
hacernos una idea de que cuanto más nos adentramos en la historia del ocultismo
con la sola facultad de la razón, menos seguros podemos estar de nada, y al
final todo queda en ser partidarios de determinadas versiones y detractores de
otras, por eso lo que interesa es vivenciar.
Es evidente que ninguna página web, autor
ni secta nos va a contar la historia completa de una personalidad ocultista,
sino algunas de sus facetas. Y francamente eso no sirve más que como
curiosidad.