ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN DE ESTA PÁGINA: 8 DE
JUNIO DE 2004

La Pentalfa o Pentagrama Esotérico
AUTORES DE ESTA WEB:
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FRANCISCO CAPARRÓS PUJALTE, ALICANTE, ESPAÑA |
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AUGUSTA RENOWITZKY COMAS, BARRANQUILLA, COLOMBIA |
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¿Por qué?
Un ser
humano corriente, sabe que vive pero no sabe porque existe, ni de donde viene,
ni a donde irá después que muera, vive su vida exactamente como lo hace
cualquier animal, pero tiene cierta conciencia de que es. A veces se pregunta
por el sentido de su existencia, busca respuesta en todo lo que puede conocer
con sus sentidos, más no suele hallarla, sino que vive porque no le queda más
remedio que vivir... En estos tiempos de exceptecismo más que justificado ya es
hasta causa de risa preguntarse eso, pero sólo porque no esperamos ninguna
respuesta asequible y que merezca la pena conocer.
Sin
embargo, la aspiración humana de emanciparnos a estados superiores al actual
(nosotros somos: animales intelectuales), mediante la cultura, siempre existió,
y sigue presente en la humanidad actual, incluso con más madurez ahora, porque
la humanidad empieza a saber que el problema de la cultura no es un problema de
datos en el cerebro, (el conocimiento es un círculo cuyo perímetro es lo
desconocido, y cuanto mayor es ese círculo más grande es su perímetro).
Tampoco
es un problema de códigos morales, pues cualquier ideal por grandioso que sea
al final sólo sirve para justificar los mismos crímenes e injusticias de
siempre, pero de todos modos, aunque nada de lo que sabemos sirva, seguimos
creyendo que ha de haber algo que de saberlo, nos daría la respuesta. No
creerlo, equivale a salir por nosotros mismos de la vida a la mera
supervivencia, cuando comprobamos esto, muchos entendemos que vale la pena
seguirlo creyendo...
La
palabra gnosis, aunque suele traducirse como: "conocimiento", expresa
más bien la intuición humana de un conocimiento de tipo superior, y la voluntad
de llegar a él.
Ese
ideal de la gnosis sigue hoy tan vigente como siempre: la intuición de que
existe una sabiduría oculta la cual puede liberar al ser humano, una sabiduría
a la cual los propios Dioses enseñaron como llegar a los hombres en cada
cultura, en cada época, con una doctrina concreta, aborrecida y olvidada por la
humanidad (pero en secreto), y por lo tanto adulterada y desvirtuada apenas
comenzaba a extenderse, pero que es exacta y auténtica, que permite acceder a
la verdad absoluta, experimentarla, saborearla: emanciparnos en un sentido más
amplio del que nos emancipa la riqueza o el logro de nuestros deseos, más
pleno...
Cada
religión en su forma prístina, en su momento, ha sido un intento de educar a la
humanidad para que descorra el velo que oculta la realidad de la que nos habla.
Los "civilizados" de hoy queremos creer que todo eso no son sino
superticiones trasnochadas ya superadas por la humanidad, pero eso es sólo
porque dentro de nosotros hace mucho que le estamos dando la espalda a esas
posibilidades latentes de ser algo más que animales intelectuales.
Parece
darnos la razón eso que llamamos realidad, pero está advertido desde siempre
que tal impresión se debe al terrible velo de Isis que ningún mortal puede
rasgar: es la ilusión del concepto, la mentira que resulta de no poder ver más
profundo.
La
doctrina que nos educa para que sea posible acceder a esa sabiduría es lo que
enseña la gnosis, y consiste en una forma desconocida por el común de la gente
de usar el sexo, una verdadera educación sexual que nos informa de como
aprovechar el sexo para desarrollar los poderes ocultos, y otra educación de
tipo psicológico que nos lleva al conocimiento de sí mismos. Ambas técnicas
asimiladas y aprendidas por el animal intelectual le sirven, si él quiere (y si
Dios quiere), para que efectivamente pueda emanciparse de su condición y
transformarse radicalmente, nacer de nuevo convertido en algo superior, en rey
y sacerdote de la creación: en un Dios.
Y toda
esa doctrina (aquí recopilada) está explicada en forma asequible de palabra y
por escrito por el maestro Samael Aun Weor. Esa gnosis que él nos explica es
exactamente la misma gnosis de los primeros siglos del cristianismo.
Al ser
una doctrina explicada por una persona, alrededor de ella se ha levantado una
escuela esotérica, una secta, que luego se ha dividido en muchas que se
contradicen y combaten. Cada una se siente: "la primera, la mejor y la
única", y los que están en ella creen haber entendido, dan por sentado que
la comprenden cuando puede realmente no ser así. En esas condiciones se pierde
poco a poco la coherencia, y la secta se llega a convertir en algo muerto, en
un club donde se defienden unas creencias..., para colmo de males, las sectas
religiosas están muy mal vistas y hasta perseguidas, como si en el fondo
cualquier creencia del tipo que sea no fuera una secta. Hay que darse cuenta de
que ni siquiera la ciencia está libre de sectarismos y partidarismos, pues todo
descansa siempre sobre dogmas que no van a ser verdad por el mero hecho de que
nadie se atreva a cuestionarlos (pero saber que eso es así, requiere honradez y
nivel cultural en cantidades ingentes).
Son
innumerables las dudas y temores que nos asaltan al tratar de tomarnos en serio
algo como la gnosis, porque es un cuerpo de doctrina plagado de verdades
absolutas que fácilmente pueden tomarse como dogma, pero se puede y se debe
tratar de comprobar su veracidad sin fanatismos, sin querer vernos subidos a
toda costa en "el carro" de la salvación, sabiendo elegir por uno
mismo, independizarnos de la educación que se nos dió de pequeños...
Yo diría incluso que bien vale la pena conocer la gnosis siquiera para estar en la partida, para entender lo que es la vida.
¿Sabemos
lo que es? ¿A qué edad sabe uno lo que es la vida? Los viejos sabios cabalistas
representaban la vida como un único escenario para dos alternativas: redención
(por el sacrificio de un cordero), y expiación (soltando un cabrito en
el desierto... de ahí lo de: "chivo expiatorio"). Ahí está
sintetizado todo lo que la vida tiene de inevitable e incluso de brutal, junto
con lo que tiene de sagrada, de sublime...
Expiar
significa limpiar una culpa, arreglar un problema, ponerse en orden con la ley
(la verdad).
Redención
significa reconquistar el estado divino que otrora la humanidad tuvo, para el
cual fue hecha (emancipación real).
He ahí
el símbolo perfecto de este atolladero que llamamos vida: ¡la redención por
el sacrificio y la expiación por la libertad! (puede verse en ese símbolo
el fundamento de esta civilización occidental donde se sacrifica uno para
lograr algo y donde el sentido -ahora desvirtuado- de vivir es: mejorar, ser
feliz, etc. Es lo mismo pero en su dimensión netamente espiritual).
Sin
libertad no tiene sentido vivir.
Y
nosotros añadiríamos que con libertad pero ignorantes de los misterios del sexo
y de sí mismos, tampoco vale la pena vivir, porque sólo nos aguarda el hastío,
la desilusión, la monotonía: una existencia mecánica, indigna de eso que
tenemos dentro como humanos, de eso que tiene conciencia de que es.
Lo
tristísimo de estos tiempos es que la gente cree que sabe y que tiene cultura y
en realidad si no saben nada de tantrismo no tienen cultura por mucho que se
sientan persuadidos de tenerla: eso si que es una fatalidad.
Por eso,
en libertad de toda suerte de credos y doctrinas, escuelas y sectas, desde aquí
animamos a la gente a que conozca esta cultura olvidada o gnosis, y sentimos
que una página como esta, donde venir a buscar de fuentes fiables la doctrina
enseñada por Samael Aun Weor en su forma original, es muy necesaria, y no mucha
gente está en condiciones de crearla.
Hazte un
favor, querido visitante: estudia alguno de estos libros, en libertad de todo
dogma o creencia (es difícil escuchar una información como esta en libertad, y
más cuando uno no se conoce a sí mismo y piensa que sí, porque nuestro pasado
pesa, pero con paciencia, se puede).
Uno
especialmente recomendable para escépticos incorregibles, es este: El
Matrimonio Perfecto. Un libro escrito originalmente en 1950, pero ampliado
en 1961 para que fuese más comprensible al profano. A partir de él se fundó el
Movimiento Gnóstico.
Entiende,
querido visitante, que los que hacemos esta página estamos considerando que
existe un camino cumplidamente explicado para convertirnos en Dioses, uno real,
el cual tenemos recopilado con fidelidad de sus fuentes originales, y además te
lo estamos recomendando, y al hacerlo, sabemos bien a que clase de dudas te vas
a enfrentar: siempre que se pisa este terreno se echa de menos alguna evidencia
o seguridad de que estamos ante la verdadera doctrina esotérica, de que el
maestro al que tomamos en serio sabe en verdad de que está hablando.
La
gnosis llega a uno, y uno si la reconoce como auténtica, es porque puede, y si
no puede y tampoco puede descartarla, seguramente acabará por poder reconocerla
siempre que tenga plena libertad. Si le están coaccionando su libre albedrío de
alguna manera, obviamente se siente presa de una secta y no llega a entender
jamás la gnosis en sí: hay que saber dejar de hacer caso a los pesados que nos
coaccionan nuestra libertad de pensamiento y de palabra, tan merecida como
necesaria.
Compele
dejar claro que Samael Aun Weor afirmó siempre ser un avatara de Ishvara[1],
él así se proclamaba mientras en vida predicó estas enseñanzas, y lo confirmaba
si le preguntaban: jamás lo negó ante nadie.
Uno puede
considerar si creerle o no porque ya él dice que lo es.
Aparte
de eso, nosotros que somos muy normales y corrientes, y que no te podemos decir
que ya hemos conseguido poderes y gloria, sí que hemos comprobado que todo esto
es verdad, y eso nos deja en una situación más bien desagradable: saber que es
verdad, y saber que es muy difícil para uno andar este camino, que uno no
quiere sacrificarse porque tiene que pasar sobre sí mismo..., ese es un dilema
muy viejo en filosofía, el famoso: "ser o no ser: esa es la
cuestión". Comprobar por uno mismo que Samael Aun Weor es un maestro de
verdad y que su enseñanza es auténtica es cuestión de estudio y de práctica
olvidando la duda, siendo como un niño, es el resultado de poner a prueba todo
esto desde la fidelidad a uno mismo, no sólo es posible: es inevitable como uno
esté maduro para esto.
¿Y vale
la pena? Pues sí porque la alternativa cuando ya se está maduro para algo así
(decidir que ya no queremos ser animales sino Dioses) es esta: nada. Ese
vértigo es lo que distingue a los que saben donde están parados de los que no:
te puedes dejar caer todo lo que quieras (dejarte llevar por el curso de la
vida) y nada resuelves, lógicamente uno se plantea que tiene que resolver algo
cuando ya se aburre de tanto caer, de tanto rodar, de tanto vivir por vivir
complicandolo todo más para nada, para seguir igual...
La
oportunidad de conocer la gnosis nos llegó a nosotros por un instructor de
cualquier secta gnóstica, alguien que se tomaba muy en serio la enseñanza y su
misión de transmitirla a otros. Y lo normal sería que de esa manera siguiese
siendo transmitido el mensaje, pero demasiadas veces, ese instructor está tan
dormido como aquellos a quien pretende enseñar. Así que aunque alguien nos de a
conocer la gnosis por pura solidaridad, normalmente también nos inculca sus
propias equivocaciones personales. Es inevitable. Y no vale la pena combatir o
discutir porque sólo por su propia reflexión llega cada cual a comprender sus
errores. De hecho si nos discuten o nos intentan hacer ver un error nuestro,
puede ser eso motivo más que suficiente para que jamás lo veamos por nosotros
mismos y podamos tomar conciencia de nuestro error. Hay que saber ser libres,
hay que saber dejar a todos el espacio que necesitamos nosotros mismos, y en
todo caso, cada uno es el responsable de no dejarse arrastrar por los errores
ajenos ni por los propios. El maestro Samael nunca explotó a la gente: trajo su
mensaje con firmeza, pero sugiriendo y explicando siempre el motivo por el que
vale la pena escuchar su mensaje.
No es lo
mismo aprender de un intermediario que aprender del maestro, y menos aún
aprender de los que aprendieron de otros intermediarios...
Con esto
queremos decir que nada pierde en realidad el que no está en la secta, porque
aquí tiene la enseñanza completa, pero hay algo más: desconfiando de
intermediarios necesitábamos tener la seguridad de que el mensaje que conocimos
fue el que el maestro explicó originalmente.
Eso se
ha logrado.
Y
después de tener esa seguridad vemos que de nada nos sirve en el fondo.
Se nos
había advertido que toda búsqueda de seguridad es vana, pero sólo ahora que
hemos hallado tal seguridad de contar con el mensaje en su forma original
entendemos que nada hemos adelantado en el sentido de poder comprender mejor la
gnosis. Perfectamente podíamos haber comprado los libros editados por ediciones gnósticas y de ahí
estudiar la doctrina, pero sí hemos conseguido algo interesante: no depender de
ninguna secta, no estar al antojo de los caprichos personales de ningún
"tiranuelo" que ni sabe ni deja saber. No estar expuestos a censuras
ni dosificaciones caprichosas de nadie. Eso es bueno, y será tan útil como a
nosotros a cualquiera que quiera plantearse la gnosis, o replanteársela
serenamente por su cuenta si como nosotros no ha triunfado hasta ahora pero
sigue queriendo darse la oportunidad.
Aquí
queda entonces -libremente accesible a todos quienes pueda interesar-, en forma
gratuita, la práctica totalidad de la enseñanza del maestro; todo lo que nos ha
sido posible encontrar de cuanto ha quedado grabado de su palabra y también
todos sus libros (salvo uno cuya voluntad era que no se publicase abiertamente,
y que no se echa de menos en un estudio descomprometido como el que se plantea
aquí), junto con toda clase de pormenores que consideramos relevantes.
Desgraciadamente,
al ofrecerle al visitante el fruto de tantas averiguaciones aquí recogido, nos es
imposible darle otra seguridad que nuestra palabra de que esta es la versión
original de la gnosis, pero se apreciará la coherencia.
Temor a
ser engañados, desconfianza del buen hacer de los que nos precedieron,
indecisión ante el dilema del ser o no ser que se nos plantea en la gnosis,
pereza de entregarse pacientemente a la práctica de la enseñanza, codicia de
poderes ocultos y de experiencia mística, fariseísmo que no deja cruzar a uno
el umbral del misterio y encima lo impide a los demás... de esos ingredientes
estamos hechos todos los que venimos a considerar esta enseñanza llamada
GNOSIS..., pero aún con esas carencias, consideramos que el publicar esta
recopilación es a la vez un derecho y un deber para con los que al igual que
nosotros terminen por apreciar esta enseñanza, y con el valor añadido de tratar
de privarles de nuestra propia estupidez como intermediarios si es que tal cosa
es posible.
Vale la
pena darse la oportunidad de estudiar
alguno de estos libros, o de escuchar alguna de estas
grabaciones. A quien no sepa por donde empezar le recomendamos uno de estos
tres libros:
La
Revolución de La Dialéctica
Los tres
son libros de los últimos escritos por el maestro, donde la gnosis se plantea
en forma libre de errores y más asequible que en anteriores obras. Más
adelante, a medida que uno se las ve con la dificultad que plantea la sabiduría
oculta, será interesante el estudio de las primeras obras del maestro, más
aptas para quien ya sabe de sí mismo que no es una mansa oveja, y donde puede
verse de donde parte la enseñanza del maestro y como la va desarrollando y
entregando primero en esbozos muy sintéticos y poco a poco ampliando el como
adentrarse en ella y corrigiendo errores o puntos de vista que el maestro
supera a medida que anda su camino.
Por ahí
muchos arrepentidos de la gnosis creen sinceramente que esto es una secta
sórdida y sedienta de dinero sin nada real que ofrecer, que sólo sirve para
comer el coco a la gente y hacerla perder tanto el tiempo como las ganas de
vivir, y lo triste del caso es que lo dicen por experiencia propia, pero el
hecho es que ellos la juzgaron y la condenaron sólo porque se vieron
coaccionados como miembros de una secta, sin atreverse jamás a vivir la gnosis
en sí en libertad de toda suerte de credos y doctrinas: les faltó madurez y
ahora cargan contra ella por eso..., eso sólo demuestra que no están preparados
(tienen una página donde alertan a la
gente contra esta enseñanza que no disuadirá a nadie que realmente sirva
para esto).
Convertirse
en Dioses es cosa demasiado seria, demasiado profunda, escapa de aquella cuestión
de creer o dejar de creer en tal o cual cosa, y pertencer o no pertenecer a tal
cual colectivo: es cuestión de conocer la técnica precisa y ejecutarla en forma
magistral, y lo importante de poder estudiar la gnosis es que nos da esa
oportunidad si es que la queremos.
Insistimos
en que todo esto puede comprobarse mirando dentro de uno mismo, con la ayuda de
Dios. Si a tantos desengañados les parece una mentira o se sintieron derrotados
antes de empezar, y si tantos otros caen en el fanatismo y hasta en la
mitomanía, estamos convencidos de que es porque creyendo sinceramente entender,
no entienden.
Pensamos
que tal y como está el panorama religioso actual, sin la gnosis no hay
elección: todo se reduce a creer o no creer y ya se sabe que eso es: "pescar
en el río turbio del pecado y la virtud", un debate para memos... Si
realmente queremos aspirar a algo mejor que ser animales intelectuales bien
merece la pena considerar que tenemos aquí.
El equipo de gnosis2002.com
[1] ISHVARA: (también:
Isvara, Iswara, Izvara, Izmara e Ishwara). Para los yoguis significa:
"soberana existencia" y denota la idea de Dios individual o
manifestación activa de Brahma. Equivale al Logos platónico, al Verbo cristiano
o al Demiurgo Gnóstico.